miércoles, 24 de agosto de 2016

Principio de reciprocidad

- Ya quisieras - me atreví a decirle.
- ¡Ya quisieras vos! - me contestó tajantemente.

Y así, con dos enfáticos arañazos de gato, sacamos del anonimato a una estirada historia de tensión sexual no resuelta.

No hay comentarios.:

Como la Lisboa de Wim Wenders

Al fondo suena una guitarra portuguesa. "Pero es solo el río que es verdad" (creo) que dice la letra de la canción. Es hora...